Sociedad

Bochornoso: la «justicia» ordenó peritar los «cuadernos» de Centeno

La decisión se tomó tras cuatro años de iniciada la operación de lawfare. El juez es Marcelo Martínez de Giorgi, el mismo que ordenó detenciones después de la manifestación que reclamó la aparición con vida de Santiago Maldonado; que dejó impune los delitos de lesa humanidad de la causa Triple A; que también ordenó la detención de Hebe de Bonafini, y que tuvo la causa por el ataque de la patota encabezada por Mariano Martínez Rojas a la redacción de Tiempo Argentino, entre otras.La Justicia federal peritará, por primera vez, varios de los cuadernos supuestamente escritos por el militar retirado y exchofer del Ministerio de Planificación Federal Oscar Centeno, luego de que un empresario mencionado en los textos que aluden a presuntos sobornos en la obra pública los hiciera analizar por peritos privados y detectara «gravísimas irregularidades», consistentes en «adulteraciones y tachaduras de nombres, lugares, direcciones y fechas».

El peritaje oficial fue ordenado por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi tras el requerimiento de instrucción formulado por el fiscal Gerardo Pollicita, en relación a la denuncia presentada hace dos meses por el empresario Armando Loson, expresidente de la firma Albanesi S.A., informaron fuentes judiciales.

El juez dispuso la realización de «un examen pericial» sobre los originales de los cuadernos 4, 7 y 8 y determinó que quienes se dediquen a ese trabajo respondan más de 15 puntos de pericia vinculados con, por ejemplo, detectar si todo fue escrito por el mismo «puño escritural».

«Dispóngase un examen pericial con intervención del cuerpo pericial que oportunamente se designará y el cual deberá utilizar los medios químicos, ópticos y lumínicos que correspondan, de momento sobre el original del cuaderno manuscrito nro. 7 reservado en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal nro. 7 en el marco de la causa nro. 9608/2018», ordenó el juez en una de las dos resoluciones a las que accedió Télam.

En la primera resolución, días atrás, el juez dispuso que se determine «si los textos conformados en (los cuadernos) pertenecen o no a un mismo puño escritural»; «si se aprecian sobre escritos, testados, o cualquier tipo de adulteración y/o modificación» y que, de encontrarse, «se estudien dichas alteraciones individualizando y cuantificando las mismas, informando desde la óptica técnica adecuada, al modo en que fueron materializados».

El juez también ordenó que se determine cuál era el contenido de las anotaciones originales donde se enmendó la palabra «Armando» (por Loson), a la vez que dispuso que se esclarezca qué decía allí donde luego se habrían agregado o corregido la palabra «Alem» o el número «850».

El magistrado ordenó además establecer «si las inscripciones originales pertenecen al mismo puño escritor que las restantes grafías, así como también si se corresponden con las indubitables de Oscar Centeno» y detectar si las anotaciones enmendadas con el nombre «Armando» se corresponden con las restantes grafías al igual que las que habría realizado el chofer.

El empresario Loson había formulado la denuncia luego de establecer que en los cuadernos de Centeno había tachaduras, enmiendas, sobreescrituras y otras irregularidades que tendían a involucrarlo en situaciones de las que no había participado.

«Advertí que en las mal llamadas ´fotocopias de los cuadernos´ (en realidad son copias digitalizadas), se habían utilizado como base ´hechos verdaderos´ (algunas pocas entregas de dinero para campañas políticas, 3 o 4 entregas como máximo), pero luego se tergiversaron e inventaron otros», había señalado el empresario en su denuncia.

Y detalló: «Se inventaron sucesos, fechas, cifras en moneda extranjera absolutamente falsas, se modificaron circunstancias de hecho, nombres, etc.; y entiendo, humildemente, que todo ello excede claramente la actuación unipersonal de una persona».

El análisis realizado por los peritos privados (del Estudio Latour) permitió detectar 195 correcciones conformadas con lo que sería líquido corrector de color blanco, 1373 sobre escritos, y 55 testados, totalizando no menos de 1.600 alteraciones del texto original.

Al ingresar en los detalles, los peritos de parte detectaron que en más de una oportunidad el nombre «Armando» había sido sobrescrito, con una letra distinta, arriba de otro nombre –»Marcelo»- que en ocasiones ni siquiera había sido corregido en la continuidad del texto.

«¿Se modificaron esos nombres (Marcelo por Armando) para hacerme aparecer, o poder adjudicar e imputarme la comisión de más hechos?», se preguntó el empresario en la denuncia que formuló el 1 de abril pasado a través de su abogado Carlos Vela.

Loson declaró como imputado colaborador en la causa de los cuadernos y siempre dijo que las entregas de dinero que realizó fueron de su patrimonio –y no del de la empresa que encabezaba- y para campañas electorales.

Así lo expuso en su denuncia: «Quiero dejar en claro que el dinero que aporté para las campañas electorales en cuestión, es dinero en moneda nacional que acredité documentalmente haber extraído de mi cuenta corriente bancaria personal».

Loson fue durante 42 años presidente de Albanesi S.A, empresa de capitales privados nacionales, que según quedó acreditado en la causa de los cuadernos no se dedica a la construcción ni es proveedora del Estado. Albanesi es una generadora de energía eléctrica y comercializadora de gas con 11 centrales generadoras distribuidas en distintas zonas del país.

El caso de los Cuadernos, que tuvo por juez al fallecido Claudio Bonadio y por fiscal a Carlos Stornelli, estalló en agosto de 2018 cuando aquel magistrado dispuso una serie de detenciones simultáneas a empresarios que aparecían en los textos y fueron acusados de haber pagado coimas a funcionarios públicos.

La causa se había iniciado con el testimonio de un periodista del diario La Nación (Diego Cabot) que aportó además las copias digitalizadas de los cuadernos de Centeno.

En agosto de 2018, en su segunda declaración como arrepentido, Centeno aseguró ante la justicia que había quemado la versión original de los cuadernos en los que registró el detalle de los viajes de funcionarios públicos con valijas supuestamente llenas de dinero.

Sin embargo, los cuadernos reaparecieron el 23 de octubre de 2019, cuando el periodista Cabot retornó a la Fiscalía de Stornelli (que ya no tenía la causa porque había sido elevada a juicio oral), alegando haber recibido, otra vez, por parte de una persona a la que no identificó 6 de los 8 cuadernos, aparentemente originales.

Los cuadernos fueron remitidos al Tribunal Oral en lo Criminal Federal 7, que ahora deberá ponerlos (al menos 3 de ellos) a disposición del juez Martínez de Giorgi para el peritaje dispuesto en la causa en la que se investigará si Centeno fue el único escritor de los cuadernos.

En la investigación del caso cuadernos están procesados y enviados a juicio oral empresarios como Juan Chediak, Ángelo Calcaterra y Carlos Wagner; como también la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y exfuncionarios de su gobierno, como Julio De Vido, además del propio arrepentido Centeno, entre otros.

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