Arte & Espectaculo

El regreso de Ricos y famosos, la telenovela que fue un símbolo de los años ’90

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Si no fuera por la ropa de gala y el maquillaje, el ansiado reencuentro de actores -parte del histórico elenco de Ricos y famosos, que volverá a reponerse por El Nueve– podría simular una típica reunión de ex alumnos. Los que no se ven hace años, los que siguieron en contacto por Zoom durante la pandemia y los que ni siquiera están presentes (al menos físicamente) por compromisos laborales. “A mí me llevabas a mi casa”, le recuerdan sus colegas mujeres a Diego Ramos, protagonista junto a Natalia Oreiro de la icónica telenovela de los ’90, que 25 años después los convoca para celebrar con un programa especial -este domingo 29 de mayo a las 23- su relanzamiento a la pantalla a partir del lunes 30 a las 15. Cerca del horario apalabrado, para grabar una emisión inédita que tendrá a Carolina Papaleo como anfitriona y videos con saludos de Natalia Oreiro y Carina Zampini (las grandes ausentes con aviso) todos suben y bajan escaleras hasta llegar al Estudio 7.Todos menos Graciela Pal, que quedó en esperar a su colega y amigo Antonio Grimau en una oficina y apenas puede caminar sola, sin dolor.

Protagonistas. Lorena Paola, Karina Buseki, Graciela Pal y Paola Papini, en el reencuentro de «Ricos y famosos». Foto Germán García Adrasti

“Me doblé el tobillo en la calle de la forma más estúpida porque yo hago las compras”, comparte en voz alta y entre risas, mientras sus compañeras Lorena Paola y Paola Papini se actualizan con un delay de más de dos décadas. “Tu hijo tiene 23 y la última vez que lo vi fue al nacer, cuando te visité en el hospital”, se sorprende Papini, que enseguida se saluda con la recién llegada Karina Buseki.Una anécdota tras otraTodavía no empezó la grabación, pero el detrás de cámara ya es un torbellino de anécdotas. Nacimientos, mudanzas, embarazos, no precisamente de la ficción, fueron parte de una etapa que acompañó a varios de los que hoy se reencuentran. “A muchos los sigo viendo. Como a mi tía en la novela, Gracielita Pal, que fue en su momento la testigo de casamiento de mi primer matrimonio, porque en estos pasillos conocí al papá de mi hijo. Ahí también nació mi amistad con Carina Zampini que, de hecho, nos enteramos juntas en el baño de mi casa que ella iba a ser mamá. Mi madre fue a comprarle el test”, confiesa Lorena Paola.

Graciela Pal y Antonio Grimau, dos de los «Ricos y famosos». Foto Germán García Adrasti

El buen clima era colectivo. No importaba si la pomposa escena del casamiento de los protagonistas, grabada en el Campo de Polo de Hurlingham, se extendía un día entero hasta la madrugada, o si el famoso globo aerostático en el que huían Diego Ramos y Natalia demandaba otra hora eterna de frío en exteriores.Una novela en tres estudios “Hacer novelas en esa época era como hacer una patriada. Grabábamos a tres estudios, también como a 80 kilómetros de acá y, por la cantidad de gente, nos trasladábamos en micros de larga distancia. No existían celular ni computadoras entonces era un trabajo titánico de prever cada detalle”, explica Rubén Lescano, el entonces Coordinador de Producción y hoy productor del especial televisivo. “Eran otros tiempos. Cuando la audiencia vea el reestreno va a tener que ubicarse especialmente en el año ’97, porque los tiempos de la novela eran otros. Un libro en aquella época tenía entre 36 y 40 escenas. Hoy puede llegar a tener 60, porque es todo muy picado”, apunta sobre el programa que mantuvo en vilo a un país entero.Diego Ramos recorre los pasillos a los trotes con Clarín, porque es el único que falta para comenzar. “Estos estudios fueron casi estrenados por la novela. Fue una época donde nos empezamos a mudar y no había casi nada acá. Estaba todo por hacerse y en plena construcción”, asegura el actor elegido por Alejandro Romay, en principio, para componer un villano.

Diego Ramos. El actor iba a ser el villano y terminó siendo el protagonista de «Ricos y famosos». Foto Germán Garcia Adrasti

El villano que no fue“Yo iba a ser el hermano de Natalia e iba a ser malo. Pero en ese momento el protagonista se fue, no sé por qué, y me llamaron a un casting para probarme. Al principio yo no quería, porque para mí el malo tenía más juego actoral”, reconoce quien a título de galán de una familia adinerada, viajó a Punta del Este, Uruguay y Cuba, donde se grabó una escena épica que aún no olvida. “La historia generaba pasiones en la gente, era como un Romeo y Julieta más aggiornado. A todo un pueblito de Cuba le pidieron que fueran extras atrás de Natalia. Y hasta hoy me sigo cruzando con gente que fue extra y me dice: ‘Yo a vos te secuestré en Ricos y famosos’. Porque mi papá en la tira era un mafioso, entonces siempre me secuestraban, me trataban de pegar o recibía tiros”. Con una segunda temporada y recambio de protagonistas, la ficción emitida desde principios del 1997 a 1998 -en el antiguo Canal 9 de Romay- era la excusa que reunía familias enteras frente al televisor en el horario de la cena.“Pienso que Romay estaría feliz. Él estaba siempre detrás de cámara dando pequeñas sugerencias. A mí un día me dijo: te dejaste la barba. Tené cuidado porque aumenta mucho la edad. Ese tipo de cuidado que él tenía por el programa, hasta los menores detalles”, destaca Grimau.

Diego Ramos y Carolina Papaleo, en el programa especial que anuncia el regreso de «Ricos y famosos». Foto Germán García Adrasti

Pal completa: “Mi nena Manuela (la actriz) era chiquita y cuando vino a hacer un casting el partenaire lo hizo Alejandro. Él era maravilloso”.Un culebrón donde ganaban los malosSi bien la trama responde al clásico culebrón, donde el amor de los protagonistas pende de un hilo por el enfrentamiento irremediable de sus familias (los Salerno-García Mendez) también fue una ficción donde la maldad predominó sobre la bondad.Sello que terminó de establecerse con la incorporación de la malvada Carla Lucero (Por Siempre Mujercitas), personaje que catapultó a Carina Zampini en ese rubro y que por primera vez saltaba de una ficción a otra como un guiño en la tevé.La ficción de la era Romay, remasterizadaRescatar el archivo histórico del canal, “un proyecto que estamos haciendo y que demanda casi 4 años», fue el primer paso de la anunciada vuelta de la ficción al Nueve.“Estamos felices de estar cumpliendo uno de los objetivos, que es retomar la ficción nacional en la grilla. El primer episodio fue en conjunto con Amazon cuando hicimos el estreno de la serie de Maradona y además tenemos el estreno de dos unitarios: Supernova, con Amazon, que estrena en julio, y otro con Flow a estrenar el segundo semestre”, anticipa Sebastián Rolandi, Gerente General de El Nueve.Además confirma la reposición de La extraña dama, otro hito televisivo, “también en carpeta digitalizada” con posible proyección para 2023.Pero la televisión es otra y también la audiencia que la consume. “Entendemos que se fue modificando. Lo que antes se consumía más en el prime time de la noche también pasa a funcionar a la tarde y entendemos que hay un nicho ahí, donde se abre una posibilidad que también están explorando otros canales”, señala sobre la franja horaria de las 15 elegida para relanzar la novela hit de los 90.

Buseki, Ramos y Paola (arriba). Grimau, Pal y Papini (abajo). Parte de los «Ricos y famosos». Foto Germán García Adrasti

Y asume: “No lo veo como un riesgo, sino como una apuesta fuerte del canal. Queremos poner en valor la ficción argentina y lo que significan para la historia nuestros actores, nuestros guionistas, nuestros directores».Y finaliza: «Valorar el reencuentro con figuras de un contacto popular como Natalia Oreiro o Diego Ramos, recuperar el archivo histórico y vincularnos con una figura tan importante como la de Romay para lo que fue la historia del canal y quien introdujo la ficción en el 9 y en el audiovisual de los canales abiertos”.WD

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